jueves, 29 de abril de 2010

El reino de los sueños (Parte III)


Hacia un lado había un bote color cobre que Andreas y Angela habían construido y que a la luz del sol se veía dorado, subimos al bote y remamos hacia el centro del mar, donde había algo parecido a una casa en el árbol solo que esta estaba sobre el mar.

Al subir Andreas me dijo que estaba en el mejor lugar del planeta, no hay nada mejor que esto. Pasamos toda la tarde ahí ya que si nos les conté ahí nunca oscurece y el tiempo pasa muy lento. Luego de varias horas emprendimos el camino de regreso, mientras volvíamos les pregunte porque nunca me habían hablado de ese lugar, me miraron, sonrieron y me dijeron ``para que hablar de ellos si podías verlo ´´

Al volver a la habitación eran las 8 de la noche y su madre los llamaba para cenar, me pregunto si deseaba quedarme, le agradecí la invitación pero le dije que debía irme, ella sonrió y me dijo, esta bien, bajó las escaleras mientras les decía a Andreas y Angela que los esperaría abajo y que ya era hora de su “coctel”, así le decía ella a la lista de medicinas que Angelas y Andreas debían tomar, porque por si no les conté, hace un par de años ellos ganaron un residente ajeno en sus cuerpos, el cual no pudieron devolver y poco a poco se asentaba mas en ellos. Antes de irme Andreas me dijo que quería hablar conmigo y le pidió a Angela que bajara a cenar que el iría en un momento.

Ella se despidió de mi y bajo, mientras Andreas se acerco a mi y me dijo que mañana Angela y el volverían a la casa en el mar, yo le dije que era grandioso y que yo también quería ir, el me dijo que era genial, pero que había algo mas, me dijo que se irían por un tiempo indefinido, que saldrían mañana en la mañana y sellarían las puerta para siempre. Yo no sabia que decir, le pregunté y… ¿Que va a ser de tu mamá? y el me dijo que eso no importaba, que los adultos ahí no estaban permitidos.

1 comentario:

  1. Triste final de entrada. Los sueños caben en cualquier parte de una mente humana, sea angelical o arrugada. Pero comprendo que tu historia, como todas las historias, debe reflejar cualquier sentimiento del alma, incluso los mas amargos y dolorosos.
    Así deben ser los sueños.
    Saludos.

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